El limonero real

(El limonero real, Argentina, 2015, Digital HD, 77′, ATP)
Dirección: Gustavo Fontán. Con Germán de Silva, Patricia Sánchez, Rosendo Ruiz, Eva Bianco.

 

Una familia de pobladores del río Paraná se dispone a compartir el último día del año. Son tres hermanas, con sus maridos e hijos, que viven en tres ranchos, a la orilla del río, separados por espinillos, algarrobos y sauces. Aunque Wenceslao intenta convencerla, su mujer se niega a asistir a casa de su hermana para participar del festejo. Dice que está de luto: su hijo, su único hijo, murió hace seis años. También sus hermanas y sus sobrinas se desplazan para convencerla. Pero ella sigue firme en su negativa: está de luto.

 

Gustavo Fontán no encontró esta película sino que tuvo que llegar hasta ella. Es cierto que cada uno de sus films anteriores brillaba por méritos propios: El árbol (2006), La madre (2009), Elegía de abril (2010), La orilla que se abisma (2008) eran obras de una maestría infrecuente. Pero a la luz de El limonero real, adquieren un nuevo sentido; porque este film desborda sobre ellos y, ahora, observados en retrospectiva, aparecen como estaciones de un recorrido obstinado que debía conducir hasta aquí.

Imposible adaptar la novela de Juan José Saer que ha servido como punto de partida para el film. Fontán lo sabe y por eso ni siquiera lo intenta. Prefiere dialogar con el texto y trazar su propio camino. Conserva la locación: esa pequeña galaxia provinciana conformada por las islas del río Paraná. Conserva algunos motivos argumentales: una muerte a destiempo, un luto interminable, un recuerdo que mortifica y que pesa demasiado sobre los hombros. Y conserva la respiración del relato: un ritmo cansino, arrastrado, pertinaz. Pero su talento como cineasta consiste en apropiarse de estos materiales para construir sobre ellos una coreografía audiovisual inconfundible.”

 

David Oubiña – Lo inefable