7ma SEMANA MUNDIAL DE LA CINEFILIA
Utopía: Idilio
(Osvaldo David, Argentina, 1971, Digital, 10’) + La mujer de nadie (Adela Sequeyro, México, 1937, Digital, 82’)
JUE 7/5, 17:00 hs.
Un día de verano, un hombre y una mujer viajan en un tren bajo la aparente igualdad que impone la condición de pasajero. El calor, condición adversa, los desiguala: soporiza y desespera más a la mujer por mujer. El hombre con el que comparte el vagón en Idilio reacciona de forma imposible: la alivia. Se pone, por un momento, a su servicio. Ana María, la protagonista de La mujer de nadie, tiene girando a su alrededor a tres hombres creadores: un pintor, un músico y un poeta, cuando cae de sopetón en la casa que comparten. Herida, su sola presencia desintegra el compañerismo de los artistas, y se entretiene bucólicamente pasándoselos de mano en mano, haciéndolos morisquetear, en la primera película sonora mexicana dirigida por una mujer. Un melodrama fantasioso sobre una experiencia interior.
Distopía: El empleo
(Eva Landeck, Argentina, 1970, Digital, 25’) + La fallecida (Leon Hirszman, Brasil, 1965, Digital, 90’).
JUE 7/5, 19:00 hs.
Inés busca trabajo en una supuesta tierra prometida que la rechaza, burlándose de ella. El ascenso social la persigue en forma de pasado con una imagen que vuelve y vuelve; mientras sube y baja escaleras persiguiendo la zanahoria prometida, lo que logra es alejarse cada vez más de lo real. Hay tiempo en El empleo para imaginar un viaje en subte que prometa una tangente fantasiosa, pero la salida imaginaria a la superficie a respirar delirio no salva a nadie. La única huída posible es hacia un sitio sin dolor. Con eso también sueña Zulmira en A Falecida, con morirse de una buena vez por todas, para huir de la pobreza y de su marido vago y futbolero que no soporta sus delirios. Para eso, hay que alucinar con intentar rozar algo de la gloria que le fue negada: una enfermedad tremebunda, un funeral a todo culo. El éxito como ilusión imposible, el fracaso moderno como enloquecedor natural.