7ma SEMANA MUNDIAL DE LA CINEFILIA
Utopía:
The Tender Game (Faith y John Hubley, EE. UU., 1958, Digital, 6’, AM18)
+ Matinée (Jaime Humberto Hermosillo, México, 1977, Digital, 96’, AM18)
LUN 8/5, 17:00 hs.
La síntesis extrema de la canción de amor y la digresión interminable de la ficción infantil. Dos películas en las que el deseo de alterar el orden impulsa a dos parejas. En The Tender Game, una florista y un barrendero coquetean alrededor de las palabras de «Tenderly», en voz de Ella Fitzgerald: “The evening breeze caressed the trees, tenderly. The trembling trees embraced the breeze, tenderly. Then you and I came wandering by and lost in a sigh were we”. La reciprocidad, ese juego de la ternura, es diseñada por Faith y John Hubley aprovechando las particularidades de la animación: desarman los cuerpos y desafían la física para dar forma al coqueteo. Jorge y Aarón, por su parte, preparan su viaje a Ciudad de México (a la que llaman siempre “México”, a secas) al día siguiente de ser sorprendidos intentando colarse al cine en horario escolar. Como les prohíben entrar a la función de matinée, comienzan a vivir en una película. El deseo de aventura los lleva a gozar de su propio secuestro y a unirse a una pandilla de tiernos ladrones.
Distopía:
Panorama de Santiago (Carlos Altamirano, Chile, 1981, Digital, 7’, AM18) + Pinochet y sus tres generales (José María Berzosa, Chile, 1977/2004, Digital, 100’, AM18)
LUN 11/5, 19:30 hs.
Pinochet fue siempre un pésimo orador. Su omnipresencia radial y televisiva se lo recordó al país durante casi dos décadas. Incluso en la “interna” militar, algunos altos mandos miraban con recelo que un hombre aparentemente poco inteligente estuviese al mando. Pese a ello, las aspiraciones intelectuales del dictador eran bastante conocidas: le gustaba presumir de su biblioteca y fue autor de una serie de libros que, con el tiempo, se demostraría que eran plagios. Pinochet y sus tres generales comenzó a rodarse en 1976 a partir de un engaño de Berzosa, documentalista español de izquierda, quien consiguió acceso directo a la intimidad de Merino, Mendoza, Leigh y Pinochet. Los cuatro integrantes de la Junta se entusiasman ante la posibilidad de exhibir sus intereses ante la televisión europea, exagerando sus inseguridades y posando como intelectuales frente a cámara. El resultado es una comedia involuntaria y, a la vez, una de las películas más elocuentes sobre los peligros reales de la estupidez. Panorama de Santiago, el cortometraje precedente, muestra a Carlos Altamirano corriendo cámara en mano desde el Museo de Bellas Artes a la Biblioteca Nacional en un solo plano. ¿Qué se puede filmar y cómo se participa del cine mientras gobiernan Pinochet y sus tres generales?