Salsipuedes

(Salsipuedes, Argentina, 2012, Digital HD, 66’, AM13)
Dirección: Mariano Luque. Con Mara Santucho, Marcelo Arbach.

Sierras. Árboles. Camping. Una pareja en una carpa. Les ha tocado un día soleado y por suerte no hay demasiados turistas. Enseguida, signos de que esa pareja no es pareja, de que no hay igualdad. El hombre ejerce más poder. La mujer está atrapada. De la violencia vemos los rastros, los detalles, que son constantes: los vemos en tiempo de vacaciones y los suponemos en la vida cotidiana. Carmen y Rafa son la encarnación de un (otro) fracaso social institucionalizado.

La verdad es que no tengo la película tan fresca como para elaborar un texto sobre ella. Cuando la elegí pensé en poder hacer un visionado antes de escribir, pero estos días ando a tope y no he tenido tiempo. Además, agrego el hecho de que últimamente teorizar sobre cine (o cualquier otro tema) se me hace algo un poco nocivo. Cuando disecciono y conceptualizo me siento haciendo un ejercicio de taxidermia, que me parece muy goloso pero que me aparta de «lo que sucede». Elegí Salsipuedes basándome en una memoria en la que tampoco confío en exceso. Recuerdo que me gustó y recuerdo que vi brillo en la manera de captar la luz de esos bosques de las sierras de Córdoba, un brillo interesante como contrapunto a lo oscuro que se escondía tras el rostro maquillado de esa mujer que no quería profundizar en su dolor, quizás por miedo a más dolor, lo que a su vez sólo le conducía a causarle aún más dolor. Recuerdo también haber notado una frescura poco usual a la hora de encuadrar y pensar las composiciones de un modo expresivo. Poco más podría decir sin agregar demasiado de mi imaginación.

Hermes Paralluelo