Fuocoammare

(Fuocoammare, Italia / Francia, 2016, Digital HD, 114′, AM13)
Documental dirigido por Gianfranco Rosi.

 

La isla de Lampedusa es el punto más meridional de Italia, que desde 1990 se ha convertido en un lugar masivo de desembarco de inmigrantes ilegales procedentes de tierras africanas. En poco más de 20 años, más de 20.000 personas se han ahogado durante la travesía para alcanzar lo que para muchos supone vía de entrada a Europa, y que les debería permitir escapar de la guerra y el hambre. Samuel vive en la isla, tiene 12 años, va a la escuela, le gusta tirar con la honda e ir de caza. Le gustan los juegos de tierra, pese a que todo a su alrededor habla del mar y de los hombres, mujeres y niños que intentan cruzarlo para llegar allí.

 

Oso de Oro y Premio Amnistía Internacional – Berlin International Film Festival 2016

Gianfranco Rosi, el cineasta italiano nacido en Eritrea, formado en Nueva York y premiado en Venecia y Berlín, entre otros festivales, se instaló dos años atrás con su cámara en la isla de Lampedusa, cuando aún no se habían «inaugurado» otros trayectos alternativos y el mar era la vía casi inevitable y engañosamente más accesible para quienes desafiaban todos los riesgos en el empeño por aproximarse a Europa con la esperanza de hallar un lugar donde vivir mejor.

El problema de los inmigrantes, si es que así puede llamárselo, llevaba en la isla entre Malta y Túnez muchos años. «Somos pescadores y como tales aceptamos todo lo que el mar nos trae», explican los isleños. Pero Rosi, que no duda en calificar esta tragedia como la más grande que ha debido enfrentar Europa desde la Shoah, no se limita a la tragedia de los migrantes, en la descripción de cuya dureza no elude imágenes fuertes (¿cómo lograrlo ante esta realidad?), pero sí elude cualquier sensacionalismo y descarta apelaciones sentimentales. El asunto es político y son los políticos -y no el cine- quienes deberían abordarlo en busca de una solución a semejante crisis humanitaria. La unidad del film, en todo caso, proviene de lo que transmite: si se lo observa en detalle se percibe que ante todo es un film sobre sensaciones, sobre emociones, sobre encuentros, sobre gente y sus historias. Y en lo posible, claro, un urgente llamado de alerta.

Fernando López – Diario La Nación