Del lunes 6 de mayo al miércoles 5 de junio

Clásicos de todas las épocas

El cine se puede ver y también paladear

 

Agnès y alrededores

Varda: In Memoriam

Desde la profunda Cleo de 5 a 7 (1962) a la tan bella como banal Visages Villages (2017), pasando por cada una de sus fotografías, instalaciones, documentales o simplemente ideas, Agnès Varda no cabe en ninguna definición, palabra o biografía. La abuela de la Nouvelle Vague fue también la madre de todas las revoluciones, las íntimas, las posibles y las otras.

Feminista antes del propio feminismo, se quejaba de lo poco conseguido pese a la claridad de la razón. «El prototipo de maniquí continúa. Tengo la impresión de que no hemos avanzado tanto. Las portadas de las revistas siguen llenas de mujeres cosificadas. Siempre será un asunto de ricos contra pobres, de capital contra trabajo», decía empeñada en situar la pelea de la mujer fuera de juegos retóricos y excusas de atemorizados. Siempre desde la radicalidad de la sociedad que transige con la injusticia. Con ésa y con todas las demás. Su cine siempre fue militante por transparente. Y siempre muy consciente de su lugar.

“Nunca he rodado historias burguesas”, comentaba para el que quisiera escuchar. “Nunca me he fijado en las vidas de los ricos…”, insistía y ejemplificaba: “He preferido dedicarme a retratar a estibadores, a vagabundos, a la gente que no tiene poder. Es eso lo que me interesa”. Y llegado a este punto, prácticamente sin tomar aire, se despachaba en una declaración con alma de manifiesto: “Desde el principio siempre quise hacer un cine radical. He tratado de decir a las mujeres: ‘Salgan de las cocinas y de las casas; háganse con las herramientas para hacer películas’. Mis películas son una escuela de modestia; siempre estoy al servicio de las personas a las que filmo”.

Definir su cine se antoja tan complicado como dar con la forma y sentido del tiempo. Buena parte de su trabajo se mueve en ese espacio sin nombre en el que la realidad toma el cuerpo de la ficción. Y al revés. Y siempre consciente de que toda mirada es por fuerza mirada interesada, personal y única. Sin avasallar y sin dejarse avasallar, Varda está presente en cada plano rodado por Varda.

“Mi preocupación”, decía desde la cima de su eterna cabellera nevada, “es encontrar formas divertidas de volver a inventar lo real. Eso es todo”.

Luis Martínez, diario El Mundo

 

until miércoles 22/05,
until miércoles 22/05,
until lunes 3/06,
until lunes 3/06,
until martes 4/06,
until martes 4/06,
until miércoles 5/06,
until miércoles 5/06,